Kaixo neskak
Hace un año que nació mi segundo hijo, en casa, con vosotras, con mi hija mayor y con mi pareja.
Y llevo dias removida pensando en ese día, en como empezó… un san Valentín vomitando en el pasillo… romper aguas al rato.. no podía ser mas romántica la noche. Mi miedo de no poder dar a luz en casa por si algo no estaba bien… rompí aguas pero eran limpias, enseguida empezaron las contracciones y pasaron a ser seguidas e intensas rápidamente. “Josune y Bakartxo están de camino”, me dijo Mikel “y la niña dormida”.
Las contracciones eran fuertes, llegaron las matronas, entraron con una goxotasuna que no voy a olvidar.. las contracciones en la pelota se estancaban por lo que me pidieron que me moviera y lo hice, y las contracciones fueron a más , a mucho más y durante mucho tiempo pensé que me iba a quedar así para toda la vida, por que el dolor era inmenso y mi cuerpo me decía que algo pasaba que no avanzábamos. El bebé estaba bien, todo está bien,estás en el proceso pensaba… pero iba perdiendo la cabeza en el paso de las horas y el filtro… me duche.. pedí un tacto.. pusimos la piscina.. “Joder que lento va esto! Si con el Segundo salen solos no? No puedo más… Darme algo, no puedo más… “

La niña llevaba un tiempo despierta observando y analizando todo, ayudando a mojarme la espalda con agua caliente, orbitando pero sin romper mi trance. Me daba fuerza su presencia, quería enseñarle como paría a su hermano, pero estaba perdiendo las fuerzas y mi cabeza me decía que no avanzábamos. Me enfadaba la calma con la que me hablaban Josune y Bakartxo. Mi cuerpo empujaba y empujaba… Pedí otro tacto, el niño no conseguía encajarse, nos propusieron salir de la piscina y probar una postura, la probamos y el niño empezó a sacar la cabeza un poco, enseguida Josune y Bakartxo nos dijeron de cambiar la postura, enseguida Mikel sabía lo que pasaba, nos lo explicaron en la preparación al parto, distocia de hombros. ”Ponte de rodillas como si fueras a salir corriendo, empuja en la siguiente contracción”, empuje, sentí que me partía por dentro, Josune y Bakartxo ayudaron al bebé a colocarse con sus manos, volví a empujar, grite, me morí, y al ver al niño reviví lo había conseguido… Me tumbe en el sofá y no conseguía sacar la placenta, me sondaron la vejiga, ahora vacía dio paso a la placenta, la placenta salió…
Lloré… lo había conseguido.


Parir en casa rompió mis expectativas, no fue un parto fácil, no fue perfecto, fue salvaje,crudo, intenso y duro… Admiro la calma que tuvieron Bakartxo y Josune, la capacidad de respuesta a cada complicación.
Desde osakidetza nos decían que venia muy grande, me adelantaban la fecha de parto, me lanzaban comentarios de que podía acabar en cesarea… un niño tan grande..
Para las matronas de Magale no fue un problema que el bebé fuera grande… Cuando volví a hablar con la ginecóloga de osakidetza y le dije que di a luz en casa a un bebé de cuatro quilos y pico, 37,5cm de perímetro craneal y 57cm de largo.. con distocia de hombros.. y que encima yo no tenia ni un punto, ni un desgarro, no se lo podía creer..
Cuantas veces en este año he pensado.. ¿como hubiese sido este parto en un hospital? Seguro que muy diferente.Parir en casa me ha dado una fuerza increíble, es como un mantra que me repito cuando siento que no voy a poder hacer algo, ¿si has parido en casa como no vas a poder con esto?
Mi hija cuenta a todo el mundo como es un parto, como nacen los niños y como grita una madre al parir. Mi hijo es un bebé tan feliz y tan lleno de amor que solo da alegría.
Todavía me acuerdo la cara que puso Mikel cuando le dije que quería dar a luz en casa, ¿como en casa?¿el primer parto no fue tan malo en el hospital, no? Lo hablamos, y me dijo: te apoyo en lo que decidas. Tenía mil miedos que en cada cita en Magale iba resolviendo y cada día salía más convencido… y ahora parece que trabaja promocionando Magale, a todo el mundo le cuenta la experiencia y vuestro trabajo.
No tengo palabras de agradecimiento ni se expresar todo lo que a supuesto para mi, ha sido una de las mejores decisiones de mi vida… hemos decidido no tener más hijos, pero volvería a parir si es con vosotras!
Milesker Magale, por hacerlo posible.
