“Free birth” o parto inasistido

Ya llega la Newsletter más veraniega. Vamos a hablar de la polémica de los “Free Birth”, el paso de Magale en la ICM de Lisboa y finalmente de la aprobación en el Senado del informe en el que Magale formó parte.

Esperemos que os guste.

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“Free birth” o parto inasistido

Estas últimas semanas ha habido mucho revuelo entorno al fallecimiento de una mujer en un parto en casa inasistido, autogestionado o “free birth”. Queremos aprovechar toda la ola de “hate” y desinformación que ha despertado en los medios y en la sociedad para dar un poco de luz a este tema.

Vamos a empezar por lo básico.

¿Que es un “free birth”, parto autogestionado, inasistido o libre ?

Son partos y nacimientos en los que la madre y la familia de la criatura deciden que no desean asistencia sanitaria durante el proceso. A veces, pueden requerir de la presencia de otro tipo de personas como amigas o doulas, pero en ningún caso van a ser sanitarias. Normalmente y por su naturaleza son partos que ocurren en el hogar o domicilio habitual de la familia.

Este tipo de parto sin asistencia profesional no dispone de evidencia que los avale como una opción segura.

Aunque se desarrolle en el domicilio esta opción poco tiene que ver con el parto en casa planificado, en mujeres de bajo riesgo y atendido por matronas cualificadas. Son situaciones muy diferentes.

La evidencia científica disponible desde hace años muestra que, en embarazos de bajo riesgo, los partos en casa planificados y atendidos por matronas presentan tasas de mortalidad perinatal comparables a las del hospital, además de menos intervenciones obstétricas. Es por ello que numerosos países integran el parto en casa dentro de sus sistemas sanitarios y que organismos internacionales como la OMS, respaldan que las mujeres puedan elegir dónde parir cuando existen las condiciones adecuadas.

Pero independientemente de esto, también conviene recordar algo: en 2021 se registraron en España alrededor de 40 muertes maternas en ambientes hospitalarios relacionadas con el embarazo, parto o puerperio según el registro GESO (Grupo español de seguridad obstétrica). Y no salen en las noticias.

Y creemos que está bien que sea así ya que detrás de cada una de esas cifras hay una una tragedia. No son sucesos diseñados para alimentar debates ideológicos ni para señalar a quienes tomaron una decisión concreta.

Toda decisión implica riesgos. Parir en el hospital implica unos riesgos y unos beneficios. Parir en casa implica otros. Estar acompañada por profesionales implica unas cosas, no estarlo implica otras. Lo importante es que cada mujer y cada familia dispongan de información rigurosa, transparente y completa para poder tomar las decisiones que consideren mejores para ellas y lo ideal seria que el acceso a estas opciones no se viera limitada por el pais en el que vas a dar a luz o en tu capacidad económica.

No hace tanto tiempo (y de hecho en muchos ambitos incluso sanitarios sigue siendo así) que el propio parto en casa atendido por profesionales era presentado como una práctica peligrosa e irresponsable. Hoy, gracias a décadas de trabajo e investigación, sabemos que esa afirmación no se sostiene cuando hablamos de embarazos de bajo riesgo correctamente seleccionados y atendidos por matronas. La evidencia es amplia y consistente.

Así que, si ante este nuevo movimiento del parto autogestionado solo nos quedamos en el juicio y en afirmar que la elección de estas familias es una gran calamidad y no mirar y estudiar bien el fenómeno creciente de los  “free birth” como sociedad, tenemos un gran problema.

La pregunta que nos va a hacer crecer es ¿Por qué algunas familias están decidiendo alejarse de los profesionales que deberían cuidarlas?

Para responder necesitamos contexto. Necesitamos entender que en lugares como EEUU, por ejemplo, las mujeres negras tienen tres veces más riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo y el parto que las mujeres blancas. Necesitamos entender que hay lugares donde acceder a una matrona para un parto en casa es extraordinariamente difícil o económicamente inasumible. Necesitamos entender que existen mujeres que han vivido experiencias traumáticas previas en el sistema sanitario y que toman decisiones desde ese lugar. Que el parto es una experiencia que va más allá del cuerpo y que puede ir profundamente ligada a las creencias y religión.

Entender no significa estar de acuerdo. Entender significa intentar comprender qué necesidades no están siendo cubiertas, porque sospecho que la inmensa mayoría de madres toman sus decisiones intentando cuidar a sus bebés de la mejor manera que saben.

Cuando un número creciente de familias decide rehuir de los profesionales sanitarios  quizá el problema no se resuelve señalando desde lejos, quizá deberíamos preguntarnos en qué momento nos alejamos de ellas.

¿Y qué podemos hacer para que las matronas volvamos a ser refugio?

Un lugar donde las mujeres y sus familias se sientan escuchadas, respetadas, seguras y cuidadas.

magale congreso matronas Lisboa

Magale se va al congreso de la ICM en Lisboa

Del 14 al 18 de junio, Josune y Clara, de Magale, asistimos al 34.º Congreso Trienal de la ICM (International Confederation of Midwives).

Ha sido una oportunidad extraordinaria para estrechar lazos con matronas de todo el mundo, conocer cómo se trabaja en contextos y realidades muy diferentes e intercambiar experiencias y conocimientos.

Era la primera vez que participábamos en un congreso mundial de esta magnitud y acudíamos con gran expectación. Sin embargo, regresamos con la mochila llena de nuevas ideas, aprendizajes e iniciativas que sin duda contribuirán a seguir mejorando nuestra práctica clínica.

En un primer momento nos llamó la atención la gran cantidad de ponencias y estudios destinados a demostrar aspectos que, desde nuestra experiencia, parecen evidentes, como que una mujer que da a luz en posición vertical obtiene mejores resultados que una mujer en posición tumbada. No obstante, a medida que avanzó el congreso fuimos encontrando nuestro espacio y descubriendo propuestas de enorme valor.

Hemos profundizado en los últimos avances sobre la fisiología del parto, en nuevas formas de abordar las posibles desviaciones de la normalidad, en herramientas para mejorar nuestra práctica asistencial y en la importancia del autocuidado como profesionales para poder cuidar mejor de las mujeres y sus familias. Pero, sobre todo, nos llevamos la energía y la inspiración que surgen al reunir a más de 3.000 matronas de todo el mundo, unidas por una misma vocación.

Además, tuvimos la oportunidad de conocer y comprender mejor la realidad de nuestras compañeras matronas indígenas, que históricamente han sido perseguidas y han recibido un escaso reconocimiento y apoyo, incluso por parte de organizaciones internacionales como la ICM. Escuchar sus experiencias nos recordó la importancia de seguir trabajando por una profesión más inclusiva, respetuosa y comprometida con todas las formas de entender y ejercer la atención al nacimiento. Todo nuestro apoyo y reconocimiento para ellas.

Magale al congreso

Aprobación en el Senado del informe sobre políticas de igualdad y corresponsabilidad-conciliación

El pasado 24 de junio se aprobó en el Senado el informe sobre políticas de igualdad y corresponsabilidad-conciliación, en cuya elaboración Josune y Clara participaron como expertas.

Hace un año tuvimos la oportunidad de acudir al Senado para presentar una ponencia con el objetivo de trasladar a las representantes políticas la necesidad de invertir en unos cuidados adecuados durante el embarazo, el parto, el posparto y la lactancia materna.

Durante nuestra intervención también pusimos el foco en las necesidades específicas de las familias monomarentales, las familias con partos múltiples y las madres trabajadoras autónomas, colectivos que requieren medidas de apoyo adaptadas a sus circunstancias.

Por último, quisimos alertar sobre una realidad especialmente preocupante: la progresiva escasez de matronas en nuestro país. Garantizar un número suficiente de profesionales no solo es una cuestión laboral, sino una inversión imprescindible para asegurar una atención de calidad a las mujeres y sus familias en una etapa tan trascendental como la maternidad.

Confiamos en que este informe contribuya a impulsar políticas que sitúen los cuidados, la salud maternoinfantil y el papel de las matronas en el lugar prioritario que merecen.